Cerveza vs vino

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  • On 2nd junio 2014

Al comparar los ingredientes que contienen el vino y la cerveza, te encuentras con que el primero está elaborado a base de uvas, agua y levadura. Las uvas son una rica fuente de azúcares y fibra, pero solamente una pequeña parte sobrevive al proceso de fermentación y filtrado. La cerveza, por otro lado, está hecha de cereal, agua y levadura. Los granos utilizados normalmente son cebada y trigo (aunque también se pueden encontrar cervezas que utilizan maíz y arroz), ambos cargados de una extensa variedad de vitaminas que sobreviven al proceso de elaboración. cerveza o vino 2 Si alguno de vosotros intenta controlar el consumo de calorías, la etiqueta de una cerveza o vino común será de poca ayuda. A diferencia de la mayoría de otros productos alimenticios envasados, los productores de cerveza y vino  no están obligados a exponer la información nutricional. A pesar de esto, existen algunos productores de cerveza  que exponen sus relativamente bajos niveles de calorías en las etiquetas de sus envases. – Vino de mesa y espumosos: El nivel de calorías para una porción de vino es relativamente constante en las diferentes marcas y estilos. La mayoría de vinos blancos y tintos comunes como el merlot, el cabernet sauvignon o el chardonnay poseen entre 110 y 120 calorías por cada porción de 140 g. El Champagne seco y otros vinos espumosos similares tienden a poseer unas 116 calorías por porción. – Vino de postre: Los vinos dulces y de postre tienden a poseer bastantes más calorías por porción que los de mesa o los espumosos. Por ejemplo, los vinos dulces de cosecha tardía llegan a un promedio de 178 calorías. El oporto posee un promedio de 154 calorías, mientras que el jerez posee unas 146 calorías por cada porción de 100 g. – Cerveza: A diferencia del vino, las cervezas varían mucho en su contenido de calorías. La cantidad de calorías de una cerveza se corresponde, principalmente, con su cantidad de alcohol – unas 7 calorías por gramo -. A diferencia de la mayoría de los vinos de mesa, que tienden a tener entre un 12 a un 16 por ciento de alcohol por volumen y poseen niveles de calorías relativamente consistentes, la cerveza puede variar ampliamente dependiendo del estilo. Por ejemplo, una lager estadounidense común como la Budweiser contiene 145 calorías y un 5 por ciento de alcohol por volumen. Una barleywine como la Sierra Nevada Bigfoot, sin embargo, contiene un 9,6 por ciento de alcohol por volumen y 330 calorías. Es cierto que prácticamente todas las cervezas indican el volumen de alcohol en su envase. Por lo tanto, si estás intentando reducir tu consumo de calorías, elige las cervezas con la menor cantidad de alcohol posible. En verano, el vino tinto y la cerveza figuran entre las bebidas más consumidas, por eso, si aún tienes dudas acerca de cuál elegir, te sugerimos una herramienta que te puede ayudar a elegir entre estas dos bebidas: una tabla que muestra las diferencias nutricionales que existen entre ellas. Los nutrientes de la tabla se expresan por cada 100 cl de bebida (aproximadamente 1/2 vaso). Además, cabe aclarar que los valores de la tabla hacen referencia a cerveza rubia derivada de malta y a vino tinto promedio, pero según la marca y la estacionalidad, algunos nutrientes y sus concentraciones pueden cambiar. valor nutricional de la cerveza La cerveza derivada de la malta tiene mayor contenido en hidratos y muchas más vitaminas del grupo B que el vino tinto. Además, su contenido en alcohol producto de la fermentación es inferior al contenido alcohólico del vino. Por su parte, el vino tinto supera a la cerveza en cuanto a su contenido de potasio y levemente respecto al magnesio. Ambas bebidas son ricas en minerales, pero respecto a las vitaminas, la cerveza supera al vino tinto, aunque este último ha demostrado tener grandes beneficios a nivel cardiovascular y potentes antioxidantes como los polifenoles. En definitiva, gran parte de la elección depende de nuestros gustos, pero si queremos cuidar la cantidad de alcohol que ingerimos y moderar las calorías de las bebidas, podemos inclinarnos por la cerveza. Personalmente, creo que es importante conocer un poco más la composición nutricional de las bebidas, porque con frecuencia las consideramos un líquido más y éstas, sin embargo, aportan nutrientes, alcohol y calorías a nuestro organismo.

Jordi Torras
Gerente de Gruit Projects SL