Nacho Terol: El gruit como tendencia o estilo. La recuperación de estas antiguas recetas y sus valores.

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  • On 2nd julio 2013

Los tiempos corren de prisa, avanzan, nuevos estilos, nuevas tendencias…pero de repente entre tanta prisa y constantes cambios surgen tendencias del pasado tipo Vintage. Lo clásico en formato moderno.

Eso mismo sucede con la gastronomía. La utilización de elementos en la “nouvelle cuisine” como el nitrógeno y el hidrógeno, la tendencia a “desestructurar “ todos los alimentos, cocciones a 45 grados…hasta que de repente surge una atrevida idea de “resucitar” un producto o un tipo de elaboración que estaba en el olvido y que por tanto resurge de las cenizas y se convierte en Vintage, de moda. Recuperación de estilos del pasado en el siglo XXI.

Esto es lo que ha sucedido con la cerveza tipo Gruit. Una cerveza desconocida por el común de los mortales pero con una clara personalidad que a nadie pasa desapercibida. Como experto gastronómico y después de múltiples catas a ciegas no dudé en remarcar las virtudes de las cervezas tipo Gruut y en concreto las de Gruit Projects.

Entre sus ingredientes nos encontramos hierbas y plantas aromáticas como la Milenrama de suaves notas dulzonas, la Artemisa con su amargor característico y el Mirto del Pantano con su característica potencia, el romero con sus aromas. Una de las causas por las que se eliminó de los ingredientes de la cerveza el uso de la mezcla de hierbas fue por la creencia de que dichas hierbas eran estimulantes y afrodisíacas.

La virtud de dichas plantas es que potencian una serie de olores y aromas imposibles de lograr sin su utilización. Al igual que degustamos una buena ginebra Súper Premium y apreciamos los diferentes botánicos con los que está elaborada en sus destilaciones e infusionados (enebro, cassia, cardamomo, rosa damascena de Bulgaria, flor de saúco o Reina de los Prados…) lo mismo sucede con la Cerveza Gruit. De hecho es su esencia, los botánicos. Son cervezas que adquieren un grado de personalidad relevante y singular respecto al resto. Las identificamos por las características propias de dichos botánicos. Cada cual apto para un momento, para disfrutar en compañía, leyendo un libro o escuchando música. Cervezas de un estilo propio para maridar en una cena, para un buen regalo o para disfrutar en pareja o con los amigos.

Cuando nos llevamos una de estas cervezas a la nariz y procedemos a disfrutar de ese primer sorbo, aparecen una serie de aromas imposibles de encontrar en otras cervezas. Son cervezas para recordar, cuyos aromas se integran en perfecto equilibrio con la cerveza y desarrollan un conjunto de sensaciones únicas. Dependiendo del tipo de botánico utilizado nos encontramos con distintos tipos de cerveza. Desde las más suaves, ácidas y refrescantes hasta las que tienen más cuerpo, dignas de un buen maridaje con quesos del mundo o un buen asado con una paleta aromática impresionante.

No quisiera dejar de remarcar la cerveza Gruit Inferno. Compleja en nariz, destacando aromas florales y especiados para encontrarnos en boca un equilibrio perfecto pero con una potencia extraordinaria. A diferencia de las cervezas de “Abadía” con unas notas amargosas y dulzonas preponderantes (doble malta, triple malta…), la Gruit Inferno despliega toda su complejidad con un ligero dulzor que no enmascara sus aromas. Potente, larga, balsámica, con personalidad. Diferente, elegante.

En definitiva, en el afán constante de descubrir nuevas fronteras y sensaciones gastronómicas nos encontramos con la Cerveza Gruit procedente de viejas tradiciones y puesta en nuestras manos con una moderna presentación adaptada a los tiempos y de actualidad desbordante, desafiando nuestros sentidos para nuestro disfrute.

Nacho Terol

nacho.terol@eventosdeautor.com
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